sábado, 29 de octubre de 2011

American way of life

Está claro que cada vez somos más norteamericanos en lo cultural… y en lo económico. Con la crisis mundial y la caída al vacío del modelo neoliberal parece que en el sur de Europa seguimos yendo a la cola del gigante con un salto cronológico de un lustro (apreciación muy personal). Varios aspectos en los que nos vamos pareciendo cada vez más a los EEUU de antes de la crisis, un modelo yanqui cañí que nos ha caído encima casi sin querer.

Cada vez son más los niños que padecen obesidad infantil en nuestro país, debido sobre todo a la vida sedentaria y a una alimentación de todo menos sana. Las consolas de última generación poco ayudan, por mucho que nos vendan que la Wii-Fit es como ir al gimnasio… creo que tiene el mismo efecto que la Batamanta que anuncian en la tele-tienda, es decir, nulo.

Lo de la noche de Halloween no es ninguna novedad, pero simplemente comparar cómo se celebraba hace un lustro y la relevancia que se le da hoy en día es para hacérselo mirar. Antes en España celebrar esto era un poco como Papá Noel. Me explico: preferíamos mandar cartas a los Reyes Magos antes que gozar en Navidad de los regalos del barbudo al igual que comprar flores el dia de Todos Santos antes que disfrazarnos de Freddy. Pero la modernidad nos alcanzó y ya hasta el mundo fallero se ponen en plan vampírico y adorna sus locales con calabazas y telas de araña. Una conmemoración ya clásica, que reconozco me atrae por el sentido estético de la misma, pero que viene con el sello de autenticidad que ya hemos adoptado como nuestro.

Los Subway: ayer cené en un Subway por tres euros. Supongo que mi estómago no estará agradecido por este hecho, pero mi subconsciente actuó en el sentido económico más austero. Con la pasta que me costaron las entradas de cine, pese al descuento.... la experiencia tampoco fue positiva. Un establecimiento de comida rápida-basura. Bonito y barato, pero nada sabroso.

Por todo ello creo, desde este blog que debemos de hacer los Perinquiets un acto de constricción, comprar marca Hacendado, ir al Rodilla y dejar de ver combates de Pressing Catch por la tv. Ánimo!

PD: Al hilo de todo esto dejo en estas líneas una colección de Batamantas muy adecuada para esta temporada otoño-invierno






jueves, 7 de julio de 2011

Neocón. Sin un euro, pero neocón

El ciudadano español del futuro se está formando poco a poco como la sociedad de la crisis mundial requiere para mantener vertebrada la coalición atlántico-económica y política. Es aquí cuando aludo al título de una película protagonizada por Will Smith que ilustra a las mil maravillas el ejemplo que quiero reflejar (idea de mi novia. Gracias, Luli). "En busca de la Felicidad" resume principalmente lo que se nos avecina en un contexto de crisis permanente.

La lucha del ciudadano medio por conseguir un puesto como ejecutivo en la jungla de Wall Stret. En nuestro caso, la lucha del ciudadano de a pie por un puesto trabajo en una empresa que le permita sacar adelante a su familia. A nuestro admirado actor, llegar a la cima de su propósito le costará un sinfín de calamidades, algo parecido a lo que sufre el licenciado hispano al acabar una carrera. Cuando por fín consigue el trabajo, comienza la lucha por conseguir las ventas y comisiones necesarias que le permitan un trato de favor, un contacto dentro del consejo o su supervivencia en la multinacional. Gracias a alguno de sus contactos dentro de la misma, consigue ver a su hijodisfrutar de algún partido de la NFL en los palcos preferentes destinados al personal qualificado de la organización, aunque para conservar su dignidad tenga que disimular su falta de recursos económicos (qué papelón hacen los dos Smith).

Sin duda la felicidad para padre e hijo reside en alguno de los momentos en los cuales disfrutan al máximo de lo que están viviendo. Sin duda también la ternura del filme nos envuelve y explica lo que puede hacer un padre por su hijo. En fín, el perfil del ciudadano medio español va ligado a la cultura macro-económica norteamericana decadente en estos momentos y nosotros recibimos la herencia. En un tiempo quizá todos parezcamos neocones "en busca de la felicidad", aunque más bien seremos trabajadores autónomos en un entorno de poder que prime al empresario para hacer su negocio rentable. En fín, paciencia y una caña.

sábado, 4 de junio de 2011

Un hecho natural

El Blog www.perinquiets.blogspot.com nació como algo natural, sin ánimo de hacer ningún pronóstico de lo que iba a ocurrir. Sin embargo ha sido un claro ejemplo de lo que ha ocurrido, de la masiva manifestación en contra del sistema político e institucional actual. Las asambleas espontáneas nacidas de Sol, de la Plaza del Ayuntamiento o de Plaza Cataluña han sido y son el núcleo del consiguiente acto movilizador que ha de motivar a todos esos acampados y ciudadanos “por la causa”. Es hora de andar, trabajar y ejercer la acción anti-política.

No es plan ahora de acomodarse en ese pensamiento de “tenemos razón, se han enterado”. Hay que trazar líneas a seguir y comenzar a pensar qué queremos de verdad. La plataforma “Periodismo Real ya”, independiente de las asambleas madrileñas y nacida como un acto espontáneo en pro de un periodismo y unos medios de comunicación libres es uno de esos ejemplos de movilización, de hecho este domingo se produce la primera reunión de la que estaremos atentos.

No se ha visto en las urnas el efecto que deseaba el movimiento 15-M, eso está claro. Las dos Españas existen y existirán. Las utopías también. Por tanto, luchar y esforzarse por cambiar la situación es la única manera de cambiarla. Aceptarla y seguir siendo sumiso, lacayo, un feliz ignorante o un “pasota” en este aspecto que nos atañe sólo puede traer más desidia y desilusión a los ciudadanos. Y a los periodistas. Somos (o deberíamos ser) la voz del pueblo, la denuncia constante de los derechos de los ciudadanos debería ser nuestro cometido. Hagamos de NUESTRA OBLIGACIÓN UN DERECHO Y DE NUESTRO DERECHO UNA OBLIGACIÓN.

Lo demás es mentir al ciudadano y mentirnos a nosotros mismos.

N.O

domingo, 8 de mayo de 2011

EXPLOSIÓN

Los días siguientes a la “revolución”, todo era caos y desesperación. Las calles bullían de gentes de todos los rincones del Planeta, y los perros ladraban a la luna pidiendo socorro. No sabíamos si algo había cambiado o en realidad, todo seguía igual.
Pero sí, todo seguía en su sitio, no había duda. La gente seguía comportándose como siempre. Ya no había alimentos, ni ropa, ni coches lujosos, ni puestos altos a los que ascender pisando al otro, ni rebajas por las que pelearse, tampoco facturas que pagar, ni hipotecas con las que mantener idilios de “esclavitud eterna”. Pero en el fondo, pese a que todo eso había desaparecido, sentía la miseria humana más cerca que nunca. Los instintos se volvían contra nosotros, y, exasperados, luchábamos unos contra otros aunque no tuviéramos nada que ganar. Esa era la misión: destrucción.
Ya habíamos acabado con todas los sistemas, las costumbres, los dogmas, incluso con los prejuicios establecidos. Ahora sólo debíamos destrozar nuestros principios, los pocos que nos quedaban (y sólo a algunos a los que nos metieron en la cabeza ideas absurdas como la solidaridad, la generosidad o la tolerancia).
-         ¿Cuándo vas a hacer lo que te he pedido?- gritó mi jefe desde su mesa.
-         Ahora enseguida me pongo, no tardo nada- contesté volviendo a la esfera real.
De repente toda esa gente desesperada, que luchaba sin principios se había transformado en mis compañeros. Y yo estaba allí, entre ellos, en una jungla de acero inoxidable y pantallas planas donde todo aparentaba ser maravilloso pero no lo era.

                                                                                                                                       La Duchessa

Leit motiv

Leit Motiv…
                                                                                                               “a todos los perinquiets del mundo”

“Un rato está bien, pero no te acostumbres”.
Odiaba esa frase, la hacía sentir minúscula y molesta, como un pequeño insecto que se agarra a la piel.
Y lo cierto es que era algo parecido, se había convertido en una fastidiosa e inoportuna “ocupa” de un objeto demasiado personal. Pero no paró. Siguió y siguió, y con el paso de las semanas la posesión de él se había transformado en algo también de ella.
Hoja en blanco, posibilidades eternas. Letras y letras navegando sin rumbo. O, mejor dicho, con un rumbo que iba definiéndose gracias a la ilusión y las ganas de cambiar las cosas.
Los años de experiencia de él y la ansiosa juventud de ella se conjugaban a un tiempo. Un mismo compás que, junto con sus compañeros (de trabajo y de delirios) construía poco a poco un pentagrama perfecto. La armonía en el pensar, el ritmo en el soñar y la melodía de hacer algo bien hecho, sonaron juntos en la esfera de lo cotidiano.
Y entonces un día el ordenador ya fue de todos. Y estuvo al servicio de las quimeras de aquel grupo de poetas que nunca morirían.

                                                                                                                       La Duchesa della Ingestta

jueves, 21 de abril de 2011

Una reflexión oportuna

Queremos reflejar, puesto que instrumento reflector de los mass media somos, un interesante artículo de Julià Àlvaro, periodista valenciano, que se gana la vida en la redacción de deportes de Canal 9.
Como suele decirse en estos casos, ni nos identificamos ni nos dejamos de identificar con las opiniones de Julià Àlvaro. Pero las consideramos interesantes y oportunas.
Es un artículo publicado en un sugestivo medio digital L'Informatiu.Com. Diari Digital Valencià per als Nous Temps. Y se titula "ERROR". He aquí su primer párrafo y el link para leerlo todo.
Dissabte passat vaig estar en la manifestació organitzada per Acció Cultural. Davant els abusos del PP governant em sembla que és imprescindible organitzar aquest tipus de convocatòries i molt convenient assistir-hi. Una part del País Valencià no oficial, una part invisible però no tant minoritària per més que diguen, estava allà, caminant alegre pels carrers de la capital. El lema em pareix un error immens. Volem veure TV3 és una reclamació tant raonable i legítima com inútil des del punt de vista polític. La demanda es un “brindis al sol” que únicament serveix per endurir les posicions del PP que amb el vetos a la televisió del Principat es reaferma davant els seus. TV3 arribarà només quant la democràcia li guanye a l’autoritarisme, quan canvie el govern de la Generalitat.
Por cierto que Julià Àlvaro ha realizado una serie de 30 entrevistas a personalidades de la izquierda valenciana que deben ser reveladoras, puesto que el autor es un excelente profesional (y el fotógrafo, Robert Ortín, también) y los entrevistados son de los que siempre tienen algo que decir. Se irán publicando en el mismo medio L'informatiu.Com
F.B.

domingo, 3 de abril de 2011

El plumilla sin pluma


En este mundillo, la herramienta oficial del Estado, la pluma o estilográfica es uno de los tesoros más preciados. No por escaso, sino por útil, la estilográfica es un bien ansiado por todo buen periodista que se precie. Sin ella no se puede escribir la historia.

Hoy en día los ordenadores portátiles ejercen en las ruedas de prensa el papel de mediadores entre profesional y público al que se dirige. Internet supuso la revolución y una vez ocurre el hecho o la declaración, la crónica se manda por correo electrónico a la redacción del periódico. Lo mismo ocurre con las fotografías. La inmediatez ha cambiado los modos de trabajo. El periodismo ciudadano ha supuesto que en el mismo momento en que alguien hace una foto con su teléfono movil, pueda colgarla al instante y difundirla a través de las redes sociales.

¿Es una pérdida en la calidad de la información lo que se produce con este cambio en los modos de operar? En mi opinión lo que ocurre es que el periodismo de verdad, el análisis, la información sopesada, el comentario crítico… se convierten en elemento secundario. Aún así, en los periódicos de información general siempre ha habido y habrán profesionales de esos que urgan, rascan y olfatean. Los “sabuesos” existirán siempre. El periodista que duda, que no se cree lo primero que le cuentan y el que no para de moverse.

La libreta, sin plumilla no es libreta. Lo constatamos aún a sabiendas de la consagración del "periodista-seta" (ilustrativa definición un afamado editor de deportes), es decir, aquél personajillo que se sienta en una rueda de prensa con su último modelo de computador portátil y no hace preguntas porque quiere cerrarlo y volverse cuanto antes a su casa. Está cansado, pero no por llevar tampoco muchas horas currándose el tema, sino porque todo lo que cuentan ya se lo sabe de memoria.

La libreta del plumilla (el nombre nos viene al dedillo) es más genuina, no envía correos, pero recoge lo más importante. Tampoco edita fotos, pero su tinta dibuja perfiles en momentos únicos. Hoy día la informatización no ha podido acabar con ella. Y en este trabajo seguirá siendo la herramienta fundamental.

Nacho Olmedilla